En medio de la emergencia, las misioneras también han llevado consuelo espiritual a las comunidades afectadas a través de la peregrinación de Nuestra Señora del Encuentro con Dios.
La imagen de la Virgen ha recorrido sectores impactados por los terremotos, acompañando especialmente a los niños y a sus familias. Mediante el rezo del Santo Rosario, encuentros de oración, expresiones de piedad popular y actividades recreativas, las misioneras han generado espacios de esperanza donde muchas personas han encontrado fortaleza para seguir adelante.
Los niños han sido protagonistas de estos encuentros. A través de dinámicas, cantos y momentos de reflexión, han experimentado el poder del amor, que abre caminos de confianza en el futuro.
La presencia de las misioneras y de Nuestra Señora del Encuentro con Dios recuerda a estas comunidades y familias que no están solas, que hay Alguien que les acompaña y fortalece y que la solidaridad sigue llegando donde más se necesita.
